Clases de Kung fu Shaolin en SAN WEI artes marciales Madrid

El kung fu Shaolin en la práctica

El Kung Fu Shaolin es muy amplio y complejo y podemos dividirlo en dos categorías: mano vacía y con arma. Las armas que se emplean están divididas entre armas largas, armas cortas y armas flexibles. En el Kung Fu Shaolin se emplean gran variedad de técnicas, entre ellas las formas o taolu, el combate, la lucha con armas y el Qi gong.

El Kung Fu Shaolin se basa sobre todo en el combate. Fue durante la dinastía Ming cuando se estandarizaron los taolus (una serie de formas que consistían en la demostración de habilidades y movimientos) y se empezaron a usar en el Kung Fu Shaolin. En la actualidad hay registradas 708 formas (taolus).

Las formas chinas son la parte más importante del Kung Fu Shaolin y requiere de una gran habilidad por parte de los monjes para mover las manos, el cuerpo, los pies y los ojos. Las formas chinas hacen especial hincapié en la perfección de los golpes. Estos deben encontrar un equilibrio entre no ser ni muy rectos ni muy curvados. No se puede alcanzar un objetivo si el puño está demasiado doblado, y no se puede controlar bien la fuerza si el puño está demasiado recto. La correcta ejecución de un puño gira hacia fuera y luego hacia dentro, ya que la rotación hace que el golpe sea más flexible y tenga más fuerza. Las formas chinas se pueden dividir entre ejercicio externo y ejercicio interno. El ejercicio externo se centra en la velocidad, la fuerza y los movimientos. El ejercicio interno se centra en la flexibilidad y es más difícil de practicar.

Para una correcta ejecución de las formas el practicante deberá conocer las siguientes características:

Las cinco características de las formas

Primera: la forma se realiza en un plano lineal, es decir, el cuerpo debe moverse en una línea.

Segunda: la fuerza y la energía se concentran en un espacio reducido. Este es el verdadero poder de una forma.

Tercera: la forma se acaba cerrando con la respiración.

Cuarta: los puños golpean con fuerza y velocidad.

Quinta: la energía del oponente se utiliza para aprovecharse de ella y hacerla propia.

El Kung Fu Shaolin es un entrenamiento interior que permite que la mente sea tan fuerte y tan estable como una montaña. La estabilidad del interior sólo se puede exteriorizar si el practicante carece de preocupación alguna.

Maestro Bruno Tombolato

Discípulo de la 32 Generación de Shaolin



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